Es que yo no sé cantar...
¿Quieres empezar a cantar pero te mueres de vergüenza? ¿Sientes que no lo haces bien y no sabes por donde empezar? ¿Alguien te dijo algún día que no tenías voz?
Se acabó pedir permiso
Parte de mi motivación a compartir reflexiones que se van un poco más allá de aquello relacionado con la técnica vocal es la cantidad de situaciones que se repiten entre el alumnado (y yo misma).
Si me pagaran por cada vez que escucho "ui no no, esque yo no puedo cantar, lo hago muy mal", os juro que me pegaría el viaje a Japón que siempre he soñado.
A día de hoy, no existe ninguna ley escrita que impida cantar a alguien que no sabe o lo hace "mal". ¿De dónde nos viene esta exigencia? ¿Por qué pensamos que deberíamos nacer aprendidos? Dos cuestiones:
Si puedes hablar, puedes cantar
Que te guste tu timbre, que te sea fácil afinar o que tengas más o menos registro ya es otro tema, pero para descubrirlo y desarrollarlo... ¡Exacto, primero hay que cantar!
Sin probar, no hay aprendizaje posible
Esto te impide cantar
Por naturaleza, todo lo comparamos, así funciona nuestro cerebro, podemos comprender las cosas nuevas comparandolas respecto a otras. Hoy en día esto es especialmente importante si tenemos en cuenta el peso de las redes sociales, un espacio donde SÓLO vemos aquello que el otro quiere compartir.
Suelen ser resultados finales, mejores momentos o grabaciones completamente editadas y ahora incluso creadas por IA, pero lo confundimos y lo tomamos como referencia y podemos caer en: "qué bien lo hacen los demás y qué lejos estoy".
Esto alimenta nuestra inseguridad y pánico al ridículo o a equivocarnos pensando "ah es que jolín, mira que bien canta Fulanito de tal!", pero a Fulanito le da igual tu proceso y esta comparación sólo sirve para limitar tu capacidad de aprendizaje.
Es por eso que en clase busamos hacer lo contrario, olvidar toda referencia externa y centrarnos únicamente en cómo estás tú hoy y dar de comer a la seguridad, explorando, probando cosas con curiosidad. La curiosidad es la enemiga de la vergüenza y las nuevas experiencias el antídoto al bloqueo.
Si te atreves a explorar i experimentar con la voz tienes un mundo ganado y es que la voz, a diferencia de los otros instrumentos, no se ve y es fundamental guiarse por aquello que notamos y sentimos.
Nadie nace aprendido, desarrollamos nuestras habilidades mediante el juego, la exploración y, sobretodo, equivocándonos
Lánzate!
¿Quién vendrá a detenerte por cometer un error al cantar? ¿Quién espera que cantes a las mil maravillas sin haber practicado? ¿Dónde está realmente este juez? ¿No serás tú quien se pone palos en las ruedas...?
Si te escuchas decirte "ay que ridículo", "qué pensaran de mi" o "no vale la pena", pregúntate... ¿Quién dice eso? ¿Yo lo comparto?
Cuando empecé a cantar jazz me comía el síndrome de la impostora, mi referencia eran los Aristogatos, true story. Así que a la hora de practicar me decía: "¡Que me venga a buscar la policía del jazz por improvisar con las sílabas que me plazcan!", sonaba tan absurdo que era fácil darme permiso para empezar a jugar y reírme de mis errores.
Reflexiona, ¡es gratis!
Es una certeza absoluta que 'no puedes cantar'?, es decir: algo o alguien te lo prohibe de manera física?
¿Que es lo peor que puede pasar si te equivocas o 'cantas mal'?
Define equivocarse y cantar mal y vuelve a la pregunta anterior.
Ahora prueba y ¡equivocate!
Cierro citando hoy a Voltaire «Le mieux est l'ennemi du bien» («Lo perfecto es enemigo de lo bueno»)



Tantes vegades se'm posa la pell de gallina quan canto 😍
Tantes vegades tinc la sensació q no sé cantar!