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Voce sana in corpore sano

hace 2 días
3 min de lectura

La voz es mucho más que unas cuerdas o un "aparato fonador", la voz es la propia persona y eso incluye todos los aspectos, de los físicos a los psicológicos, no se puede separar lo emocional de lo corporal.


Voce sana in mente sana

Sin salud mental, no hay voz o no la hay de forma sostenible.

Poco a poco la salud mental empieza a tenerse en cuenta fuera de los ámbitos psicológicos o terapéuticos y tiene todo el sentido del mundo porqué la mente nos acompaña en nuestro día a día a todas partes. A mi parecer, es prioritaria porqué nada tiene sentido si no hay salud mental.


La voz está directamente vinculada a lo emocional, por eso en etapas difíciles o de estrés puede quedar afectada y viceversa, cantar puede llevarte a un mejor humor. El vínculo es tan fuerte que detrás de una disfonia crónica sin lesión física, puede esconderse una herida emocional (consciente o no).

Para disfrutar de la voz de forma sostenible y duradera, además del trabajo puramente técnico o de interpretación, que es el que suele ocupar la mayor parte de cualqueir formación vocal, es importante contar con recursos y herramientas para gestionar las situaciones que la vida nos irá presentando.


Cuando existe trauma o un período de estrés emocional sostenido en el tiempo, el cuerpo acaba viviendo en lo que se conoce como modo de supervivencia, listo para huir, luchar o congelarse (las tres Fs en inglés: flight, fight y freeze). Esto supone una carga para el cuerpo puesto que este estado impuesto requiere de cambios en el sistema dando lugar a desequilibrios hormonales y nerviosos o tensiones musculares, dificultando la posibilidad de fluir con la voz o disfrutar del canto.

Además de que si estás en este estado, es probable que lo último que te apetezca sea cantar y tengas otras prioridades.


En cambio, si el cuerpo y cerebro se sienten seguros puede haber estabilidad emocional fruto de esta confianza en las capacidades personales de superar aquello que se presente y la voz podrá fluir mucho más fácilmente. No estoy segura de si va primero el huevo o la gallina, pero desde luego es más probable tener ganas de cantar, retroalimentando positivamente este bienestar.


Voce sana in corpore sano

He querido separarlo, pero ya ha aparecido antes el cuerpo: equilibrio hormonal, inmunológico, cerebro en calma, musculatura disponible sin sostener un tono inecesario, en definitiva, un sistema bien organizado.


Pero más allá de aquello vinculado a lo emocional, hay una serie de factores puramente físicos que nos pueden ayudar:

El cuerpo es el propio instrumento, la voz nace de la vibración de los pliegues fruto del aire que sale de tus pulmones, no hay teclas ni madera. Así, si cada uno tiene un cuerpo distinto, también tendremos una voz única que dependerá del estado de este cuerpo, igual que el piano de cola de la escuela no sonaba cómo el viejo piano de mi abuela.



Algunos aspectos básicos como dormir, descansar, hidratarse, evitar el alcohol o el tabaco mejorarán el estado de tu cuerpo y muy posiblemente puedas sentir los cambios en la voz y, de nuevo, en tu estado anímico.



Menos ejercicios mágicos y más "hábitos transversales"

Los "hábitos transversales" son aquellos que tienen un impacto en diferentes áreas de tu vida, siendo para mi el mejor ejemplo el descanso y dormir.

Así, si nos "maltratamos" con una dieta horrible, durmiendo muy poco o fumando todo el día, no hay vocalización que valga ni laxvox que pueda compensar todo eso. Quizás notes una mejora momentánea, puedas sacar el concierto adelante, pero no estás creando un sistema que vaya a durar a la larga.

Depender de recursos de rescate te hace exactamente eso: dependiente. Una cuestión que en ningún caso te ayudará vocalmente o psicológicamente.



A mi parecer vale la pena hacer un trabajo de base, de ir a la raíz y de reorganizar el cuerpo y cerebro usando como punto de referencia la voz en lugar de tratar de arreglar compulsivamente las ramitas tuertas. Un trabajo profundo y consciente que se convierte en un hábito transversal más, un hábito que te acompañe en tu día a día más allá de la clase de voz, en una manera de hacer distinta en la que puedas escucharte y actuar en consecuencia.




 
 
 

1 comentario


lalienas
hace 5 horas

Tan i tan cert 👏👏👏


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