Voz y cambios: Cómo seguir creciendo
Estreno el blog reflexionando sobre cómo el peor momento de tu vida puede trasformarse en el mejor.
Sé que es un cliché absoluto, pero preparando el contenido de la web pensaba todo el tiempo en cómo perder todas mis referencias y poner en tela de juicio todo lo que conocía ha sido la mejor oportunidad para “renovarme”.

No es fácil sostener el sentirse perdido... pero vale la pena!
Es difícil encontrar sentido a las etapas de crisis mientras las vives, es sólo a posteriori que puedes ordenar las ideas y entender la narrativa que te ha llevado de un sitio a otro. Más allá de los tópicos, creo que el aprendizaje más importante que sale de este tipo de etapas es el poder sentir:
“lo he logrado, nada me impide pensar que volveré a lograrlo de nuevo cuando convenga”
A veces pienso que sólo aquellos temerarios que creen afirmar que todo lo saben son los únicos que evitaran estos túneles llenos de duda e incertidumbre. Al mismo tiempo, serán los ignorantes que quedaran fijos en su posición, posiblemente mirándose el ombligo y con serias dificultades ante cualquier cosa que ponga en duda sus creencias.
Y es que las cosas funcionan... hasta que ya no, ¡y menos mal!
Llevándolo a la voz…

Cómo nosotros (porqué somos nuestra voz), también cambia: la edad, las hormonas, las vivencias, las relaciones, los cambios de temperatura o el postre del día antes, todo impacta.
Es lógico que en horas bajas o en plena crisis, la voz se resienta y ocurran cosas que no comprendemos (de entrada).
¿Cuantísimos cantantes han visto su carrera truncada o cuantísimos tienen que hacer una serie de ejercicios, nebulizaciones, soplar con pajitas o rezar un padre nuestro antes de cantar, a ver si ese día “la voz está bien”?
Una lotería que desgasta. Pero...
¿Y si te digo que no es una lotería?
Durante años (aunque tomaba clases de canto y técnica vocal) nunca sabía cómo estaría mi voz, si podría hacer el concierto de turno o si daría las últimas clases del día ronca cómo Marge Simpsons.
Unas dudas que aún me generaban más tensión.
Sentir que ya no juego a la lotería porqué se cómo buscar qué necesito y cómo dármelo me ha liberado muchísima RAM cerebral para, no sólo cantar diferente sinó vivir con otra perspectiva.
En mi caso no ha sido de un día para otro, será que las cosas de palacio van despacio y aprendo a la velocidad que mi cuerpo puede aceptar, no lo sé. Pero cada vez estoy más segura de que lo importante es estar en este camino, sin prisa por llegar a un destino inexistente.
Cierro con una de las mejores frases de Friends y que mejor describe mi proceso, «¡Bienvenida al mundo real! Es una mierda. ¡Te va a encantar!»
Y tú, ¿te quieres sumar?



M'agrada moltísim i em sento tan identificada. Quines ganes q comenci el taller.
M'agrada moltíssim!!